Hoy hablamos sobre el pintxo de tortilla
Posted by mrbubble on February 27, 2007
Como todo universitario que se precie de nuestra querida España, también yo he pasado horas degustando ese maravilloso regalo de Dios denominado “pintxo de tortilla”. ¿Que sería de los estudiantes sin el “pintxo” de media mañana? La respuesta es fácil se volverían locos, ya que básicamente el pintxo es la escusa ideal para largarse un rato, bastante largo, a la cafeteria de la facultad. Sin esa escusa, tendríamos que pasar horas y horas en clase y estudiando en la biblioteca.
Pero hay que decir que cada facultad cuenta con una cafeteria diferente y por tanto la composición, consistencia y sabor varia de forma considerable de una facultad a otra. Ya que estudio ingenieria, mis conocimientos del “pintxo de tortilla” son los de mi facultad.
En primer lugar, comentar que el “pintxo” ha variado con los años. En un primer momento, cuando entré en la universidad (por el 1999 o 2000) era jugoso, sabroso y muy barato. Creo recordar que habia una oferta de “pintxo y fanta” por 125 pesetas. Pero con la llegada del euro y la inflación anual eso cambió. De ser un producto popular y de buen sabor, algo en lo q invertias tu dinero sin pensartelo, pasó a ser un producto eletista y malo de cojones. Con el euro muchas cosas subieron de precio, pero rebajarse la calidad de ese riquisimo “pintxo” fue lo peor que le pudo pasar a nuetsra cafeteria. En pocos años se pasó a tener una “merluza” en vez de un “pintxo”. ¿Que quiere decir “merluza”?¿A que se debió esto?
Pues bien fácil es la respuesta a esto. En vez de tener un “pintxo” en el cual parte del huevo no estaba cuajado y hacia que la tortilla estubiese riquisima, tendríamos un trozo de tortilla el cual habia pasado demasiado tiempo en la sartén y en vez de un “pintxo” parecía un pedazo de merluza rebozada, buaghhhh, que asco. Así que hoy en día pocos aventureros osan a pedir “pintxo y fanta” ya que se arriesgan a que Moe (mote del jefe de la cafetería) te saque un riñón en la misma barra y luego atragantarse intentando pasar ese mazacote por la garaganta.
Que pena que ese “pintxo” de tortilla ha pasado a mejor vida, porque ni loco me intento comer una “merluza”.